Álex Márquez sube al podio de MotoGP

El rookie del Repsol Honda subió al segundo escalón en Francia, logrando su mejor resultado en Moto GP y el primer podio para el equipo. Bradl finalizó octavo.

Francia se les ha dado bien a los chicos del equipo Repsol Honda. Este 2020 es un año extraño, en todos los sentidos, pero la progresión de Álex Márquez auguraba un resultado como el de este fin de semana. El pequeño de los de Cervera se subió, por primera vez, al podio de la categoría reina en el pasado Gran Premio de Francia. Además, Stefan Bradl también ha logrado su mejor resultado al cruzar octavo por línea de meta. El agua siempre deja estampas curiosas y este mundial no iba a ser diferente. La finura y clase con la que Álex lleva la RC213CV han sido claves para destacar en una jornada de poca adherencia.

 

El frío ha sido el protagonista del Gran Premio de Francia, desde sus inicios. Las bajas temperaturas han igualado los tiempos en Le Mans y el rookie del Repsol Honda Team se ha mostrado firme desde el viernes. Su progresión a los mandos de la RC213 CV le ha permitido colarse en el top 8 durante el FP3 pero, finalmente, se clasificó octavo en la Q1. Stefan Bradl completó esa misma tanda en undécima posición a pocas milésimas del de Cervera. Dichos resultados les obligó a salir en decimoctava y vigésimo primera plaza de parrilla. Algo que no les impediría mostrar todo su potencial al día siguiente.

 

La jornada del domingo amenazaba con lluvia desde primera hora de la mañana. Las nubes respetaron a los jóvenes de Moto3 pero duró muy poco. Las motos de Moto GP estaban ya en parrilla, jugaban antes que las de Moto2 en Francia, cuando empezó a llover de manera notable sobre la mítica pista de Le Mans. Rápidamente los equipos, que ya tenían preparada la segunda moto con especificaciones de lluvia, sacaron las unidades de repuesto a parrilla. El caos ayudó a los del Repsol Honda y, en la primera curva, ambos pilotos habían recuperado posiciones.

 

Pronto empezaron las caídas, pero, tanto Álex como Bradl, se mostraron firmes sobre la moto y sin apenas sustos derivados de la falta de tracción. Cuando quedaban 11 vueltas para el final, Márquez empezó su verdadera remontada desde la quinta posición. Vuelta rápida tras vuelta rápida consiguió cazar al grupo de podio, separado del primero por más de dos segundos. En un alarde de control en mojado y paciencia se colocó a los mandos de dicho grupo para cruzar a poco más de un segundo de Petrucci, primer clasificado. Stefan Bradl, que mantuvo la posición casi desde el inicio, cruzó línea de meta en octava posición. Dos resultados excelentes para el equipo Repsol Honda, que vuelve al podio y a la cabeza de las carreras tras ocho Grandes Premios.

 

La celebración demostró la alegría de un equipo que ha luchado mucho. Tal como explicó Álex Márquez al acabar: “Hemos perdido algo de tiempo peleando con Cal, Pol y Dovi pero, aparte de eso, creo que he hecho una buena carrera y es un gran resultado para el equipo Repsol Honda. Quiero darles las gracias por creer siempre en mí y trabajar tan duro. Yo y el equipo nunca nos rendimos”.

 

Las motos vuelven a casa en la siguiente ronda, un gran momento para seguir con una progresión que todos veíamos y que, sabíamos, pronto daría sus frutos. El circuito de Motorland Aragón acogerá una nueva ronda de carreras del 16 al 18 de octubre y el fin de semana siguiente, del 23 al 25 de octubre. ¿Veremos a Marc Márquez por allí?

 

Puntos para el Foward Racing Team

Con la pista aún húmeda y atisbos de lluvia en el horizonte empezaba la carrera de Moto2. La decisión de los neumáticos fue clave para el resultado y marcó la diferencia en la pista francesa. Los pilotos del MV Agusta Foward Racing Team lucharon por entrar en la zona de puntos y mantenerse sobre la moto, un hito complicado por las condiciones variables del asfalto de Le Mans. Finalmente, Stefano Manzi cruzó decimocuarto la bandera a cuadros, consiguiendo dos puntos más para su casillero. Simone Corsi se quedó a milésimas de llevarse la siguiente posición, pero Hafizh Syahrin acabó siendo un rival de lo más digno.